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sábado, 21 de marzo de 2015

Una crítica a la ideología de la "sociedad civil"


Por Klaus Meschkat  

Hoy en día, es casi imposible escuchar un discurso sobre problemas políticos sin que se mencione varias veces la palabra "Sociedad Civil", ya sea en una conferencia de alto nivel de un politólogo muy erudito, ya sea en la presentación poco elaborada de los propósitos de cualquier ONG en cualquier parte del mundo, no importando que esta ONG que reclama su contribución a la "Sociedad Civil" dependa totalmente de dineros estatales, directamente o por intermedio de una fundación extranjera que se financia en un 100% del erario.
La "Sociedad Civil" como meta deseable figura tanto en las publicaciones del Banco Mundial como en las acusaciones del Gobierno de los EE.UU. contra Cuba, pero también en los planteamientos de algunos líderes cubanos que hablan de una "Sociedad Civil socialista". Entre los adherentes al concepto figura el subcomandante Marcos que se refiere con frecuencia a la "Sociedad Civil", especialmente cuando reclama el apoyo de todo México al movimiento zapatista.

Parece sorprendente que voceros de posiciones políticas tan diversas, incluso opuestos puedan emplear la misma palabra, siempre en un sentido positivo, en sus respectivos discursos. Ciertamente, la "Sociedad Civil" comparte esta ambigüedad con otras nociones fundamentales de las Ciencias Sociales, empezando con la palabra "Democracia" cuyo uso y abuso tiene ya una historia muy larga. La coyuntura de la "Sociedad Civil" es más reciente, y parece pertinente recordar en qué contexto esta noción fue introducido en el debate político y científico hace más de dos décadas -dejando para otros expositores los estudios filológicos sobre las connotaciones distintas en distintos idiomas, y sin entrar en el mundo de la filosofía política de Antonio Gramsci.

Como la mayoría de las nociones en la Ciencias Sociales, también la "Sociedad Civil" figuraba inicialmente como concepto forjado en la contienda política, usado por determinadas fuerzas políticas para ganar terreno en las contiendas reales  y en las luchas imaginarias en el cielo de las ideas. Independientemente de sus orígenes, el concepto de la "Sociedad Civil" consiguió su definición concreta en el contexto de su empleo como arma en contra de adversarios bien concretos. En el caso de los países de la antigua órbita soviética, se trataba de ganar un espacio para pensar y actuar, para individuos y/o grupos que llegaron a rechazar el monopolio de poder de un estado omnipotente y su partido único. En el proceso lento y difícil de la constitución de una oposición al régimen ultracentralista, la consigna de la "Sociedad Civil" ha tenido un papel clave también por el hecho de que fue tomado prestado de un pensador marxista de gran prestigio.

En América Latina, el concepto "Sociedad Civil" se difundió cuando casi todos los países del subcontinente eran dictaduras militares. Es indudable que aparte de todas las dimensiones complejas de la idea gramsciana con sus raíces en la filosofía hegeliana, lo "civil" tenía entonces un significado bien sencillo y bien concreto: lo civil era lo no militar, todo lo opuesto a las arbitrariedades de un régimen de las Fuerzas Armadas. Este contexto fue muy distinto de lo que existía en los países del llamado "socialismo real", y solamente una mirada muy superficial puede encontrar un denominador común para las manifestaciones de resistencia contra formas de dominación bastante diferentes, pretendiendo que lo esencial sería siempre el esfuerzo de hacer retroceder al Estado y así ganar un espacio para la "Sociedad Civil".

Para América Latina, un análisis de este tipo hace desaparecer lo específico de los conflictos sociales de las últimas décadas. Se esconde el hecho que los regímenes militares por ejemplo de Pinochet o de los generales argentinos nunca eliminaron todas las asociaciones independientes del estado militar, ni siquiera la llamada "opinión pública" manejada por fuertes grupos económicos. Si miramos, como también en otras partes de esta ponencia, el ejemplo de Chile: después del golpe de Pinochet y durante todo el tiempo de la dictadura, las asociaciones empresariales existieron libremente y dieron a conocer sus opiniones sobre la política económica del gobierno, nunca fueron amenazados en su existencia, y el ejemplo del periódico El Mercurio demuestra que la prensa de la gran burguesía se publicó durante todo el tiempo de la dictadura y no necesitó la intervención militar para dar su apoyo general al régimen, mientras este garantizase el orden.

Lo que si fue destruido por la intervención militar fue la otra parte de la Sociedad Civil: las organizaciones de las capas bajas, es decir, los sindicatos obreros, las asociaciones de los campesinos, de los indígenas, de los pobladores. En todos los casos de un golpe militar en América Latina, desde el golpe en el Brasil del año 1964, su función principal fue la eliminación radical de todas las actividades autónomas del "pueblo",  si este término significa algo así como el conjunto de los oprimidos y explotados en una sociedad. La destrucción de esta "Sociedad Civil" fue el resultado de una derrota militar y después del fracaso de la resistencia armada, los vencidos tenían que buscar otros caminos para sobrevivir y recuperar un espacio modesto no ocupado por el Estado militar. No fue la confrontación total, tampoco el resurgir de todas las organizaciones tradicionales que existían antes de la dictadura: fue un proceso lento de creación de grupos y organizaciones poco sospechosas, de un nuevo tipo, como las Organizaciones Económicas Populares que nacieron en las poblaciones de Santiago de Chile, a veces con el apoyo de la Iglesia Católica o de ONGs extranjeros. Nacieron grupos para defender los Derechos Humanos, surgió un movimiento feminista con vínculos y apoyo internacional. Este proceso complejo y lento se interpretó como el renacer de una Sociedad Civil bajo un régimen militar y fue en este tiempo, a partir de finales de los 70, que el concepto "Sociedad Civil" llegó a América Latina y adquirió connotaciones que correspondían a esta coyuntura muy específica: La reconstrucción de lazos de asociación en espacios no muy politizados para así superar la atomización social que resultó de la represión por parte del aparato militar.

La creación de una "Sociedad Civil" en este sentido (al lado de la otra de las clases dominantes, que nunca había sido destruida) fue la condición indispensable para la superación del régimen militar. Si volvemos al ejemplo de Chile: la nueva oposición se reveló en las movilizaciones y manifestaciones populares de la mitad de los años 80, culminando en la creación de la "Asamblea Nacional de la Civilidad" en el año 1986. En este momento, el retorno a la democracia parecía ligado a la ampliación de una "Sociedad Civil" que se había formado fuera del control del régimen militar, pero también sin el tutelaje habitual de los partidos políticos tradicionales. Sabemos que la historia tomó otro rumbo: a pesar de la fuerza de las movilizaciones populares, los políticos profesionales de la oposición lograron restablecer su monopolio como representantes legítimos de las aspiraciones del pueblo, y negociaron un retorno a la democracia sin una ruptura con el régimen. Una de las condiciones más importantes para llegar a una solución pactada con los militares fue la reducción del potencial democratizante de los movimientos sociales. Con este proceso de la instauración de una democracia restringida y elitista, que se daba con otros matices en otros países de América Latina, el término "Sociedad Civil" perdió la connotación que había conseguido en las luchas antidictatoriales, su identificación con los movimientos populares, y se transformó en un concepto más general e inocente.

Antes de seguir esta transformación de un concepto, hay que mirar un poco más de cerca las transformaciones reales de las sociedades de América Latina bajo los auspicios de una política económica neoliberal. Hemos tratado de resumir estos cambios en la presentación de los resultados de nuestra investigación sobre movimientos sociales en Chile y México. (Bultmann et al. 1995). El economista chileno Álvaro Díaz, del Instituto SUR, destacó los cambios en la situación de grandes sectores de la clase obrera - y en la clase dominante de su país. Entre todos los cambios en el mundo de trabajo, talvez el más significativo es la expansión del trabajo precario como última palabra del capitalismo globalizante:

"Existe creciente evidencia de que el empleo precario en América Latina no puede ser considerado como un empleo ‘atípico’, una suerte de anomalía o excepción en el mercado, un resultado del estancamiento, o una situación que sólo existe en empresas tradicionales o pequeñas. Parecería que el empleo precario no constituye una forma tradicional de comportamiento empresarial, sino el resultado de un estilo de modernización capitalista que se asentó tanto en México como en Chile, y se manifiesta en las industrias maquiladoras como en sectores de la industria procesadora de recursos naturales renovables en Chile (fruta, pesca, madera), es decir, en sectores de `punta' de ambas economías." (Díaz 1995, 49).

No menos importante son las observaciones de Álvaro Díaz sobre la nueva cara de la clase empresarial:

"Se afirma frecuentemente que los Estados autoritarios y especialmente las políticas neoliberales tienen como consecuencia el aplastamiento o la desarticulación de las sociedades civiles. Esto fue cierto para el caso chileno, especialmente para el período más salvaje de la dictadura (1973-1981), pero es una verdad a medias. Primero, porque la dictadura chilena no se limitó a aplastar la sociedad civil de las clases populares y medias, sino que reconstruyó el mundo de los negocios, el mundo del empresariado, la sociedad civil burguesa. Es decir, a la vez que destruía y desarticulaba relaciones sociales del mundo popular, liberaba e impulsaba un nuevo tipo de empresariado, un nuevo mundo de las clases altas que, a diferencia del pasado y de los esquemas corporativos, se autonomizaba cada vez más del Estado, aunque siempre estuvo estrechamente articulado con el poder tecnocrático y militar. En este proceso no sólo se reconstituyó el gran capital, los grupos económicos, sino que se extendió socialmente la burguesía y se consolidó la ganancia como cálculo económico en importantes sectores de la sociedad. El empresario, el mercado, la competencia, la especulación, el individualismo posesivo, fueron legitimados ante toda la sociedad." (Díaz 1995, 41-42).

Dado que no pretendemos presentar un análisis detallado, nos limitamos a estas dos referencias que indican los cambios profundos de la estructura social de los países latinoamericanos en las últimas décadas. Si volvemos a la idea de distinguir dos sociedades civiles, es obvio que el desarrollo objetivo de la economía en las últimas dos décadas ha debilitado constantemente lo que fue el sustrato de la "Sociedad Civil" popular, al mismo tiempo fortaleciendo enormemente lo que Álvaro Díaz llama la Sociedad Civil burguesa.

Poco de todo eso se refleja en la mayoría de los escritos actuales sobre la "Sociedad Civil". El concepto se ha emancipado de sus orígenes en un mundo de luchas sociales - entró en el mundo de los ejercicios intelectuales sobre procesos políticos supuestamente separados de los procesos de producción y distribución, que de todos maneras están sometidos a las leyes del mercado mundial, las cuales limitan sustancialmente el radio de acción de los actores políticos. El empleo actual común y corriente del término "Sociedad Civil" tiene una fuerte tendencia de fortalecer la ideología dominante, en varios sentidos:

1. Con la yuxtaposición simplificada Estado-Sociedad Civil se pretende que el fortalecimiento de todo lo que no depende del estado es un paso a la emancipación social. Obviamente, este tipo de pensar puede estar muy cerca al pensamiento neoliberal: por ejemplo, uno podría fácilmente llegar a la conclusión de que cualquier privatización sería un paso hacia una Sociedad Civil más desarrollada.

2. Normalmente, el empleo de la noción "Sociedad Civil" tiene la tendencia de esconder las diferencias dentro de la sociedad realmente existente: desaparecen las clases sociales, los grupos de poder económico, los monopolios, el capital transnacional - aparecen "Actores" que en principio tienen iguales derechos y oportunidades de participar en el juego político.

3. La "Sociedad Civil" tiene su personificación privilegiada: son las ONGs, incorporaciones del espíritu puro provenientes de una esfera libre del Estado. Con el concepto de la Sociedad Civil, se borran las diferencias enormes entre los ONGs que tienen un compromiso real con las organizaciones populares - y las otras que son solamente fuentes de empleo para una capa de intelectuales versátiles, o incluso instrumentos directos del gran capital. (Meschkat 1997). Sería interesante examinar el papel de las Fundaciones de grandes empresas en varios países de América Latina, su impacto sobre esferas que antes pertenecían al Estado, como la educación superior y la asistencia social.

En varios estudios más recientes se manifiestan más y más dudas sobre la utilidad del concepto de la Sociedad Civil. Sin embargo, casi no hay autores que favorezcan el abandono total de un concepto tan vago. Algunos bastante conscientes de la ambigüedad en el empleo de la "Sociedad Civil", reclaman el concepto para las luchas de emancipación de las clases populares. En este sentido explica Jenny Pearce, en uno de los mejores artículos sobre nuestra temática, sus razones para seguir usando el término, a pesar de las tendencias innegables de equiparar Sociedad Civil con economía de mercado:


“Así como el liberalismo nunca podría seguir siendo la ideología exclusiva de la burguesía, por lo que el concepto de 'sociedad civil' tiene significado también para la organización social entre los excluidos y marginados en una región en la que se reconoció la inequitativa distribución de la riqueza, lo cual legitima sus esfuerzos para acceder a las nuevas o revividos estructuras democráticas a nivel nacional y local para crear partidos responsables, y hacer hincapié en la  civilidad de la vida política de una región cuyos habitantes están más acostumbrada al cañón de una pistola. ¿Hasta qué punto América Latina sus élites civiles y militares aceptarán un renovado crecimiento del asociacionismo entre los excluidos social y económicamente? (Pearce 1997, 81).

Obviamente, aquí "Sociedad Civil" figura como consigna, para apoyar los esfuerzos de los excluidos de asociarse y así superar su posición subordinada y ganar ciudanía. Pero éste no es el empleo más difundido del concepto hoy en día. Evocando a la Sociedad Civil, muchos autores quieren salir de la necesidad de confrontaciones entre fuerzas opuestas y entrar en el mundo de comunicación libre de dominación (Lauth/Merkel 1997, 16-17). Los "actores" legítimos en una Sociedad Civil así construida no son todos los movimientos sociales: deben renunciar a cualquier disposición a la violencia (¿hasta qué punto se permiten movilizaciones?) para satisfacer los criterios de los nuevos teóricos de la democracia.

La realidad de los países de América Latina no se presta fácilmente a construcciones de una harmonía social, de tal manera las/los autores que no ignoran las contradicciones fundamentales de su sociedad necesariamente llegan a lanzar la pregunta por qué se cambian las palabras en el discurso político y científico. Encontramos un pasaje pertinente en un artículo de la revista venezolana "SIC":

"...el práctico abandono de la noción de ‘pueblo’ y su sustitución por la noción de "sociedad civil" supone, a nuestro juicio, algo más que un cambio de lenguaje. Supone el paso de una noción integradora a otra que no lo es. En el lenguaje político venezolano, la noción de ‘pueblo’ tuvo una connotación que suponía tomar en cuenta a `los de abajo, que reconoció al marginado, el Juan Bimba, como sujeto, y supuso su incorporación, en calidad de ciudadano, al desarrollo político, económico y cultural...Consideramos que tales valores no forman parte de la noción de "sociedad civil", la cual plantea, por definición, la existencia de una pluralidad de grupos diversos en términos de poder, información, capacidad e influencia que articulan autónomamente los intereses que les son propios y, a menos hasta el momento, no postula mecanismos de incorporación para individuos o grupos desfavorecidos en lo relativo a estos recursos y mucho menos de agregación de sus demandas". (Pérez Campos 1997, 150).

En esta interpretación, el concepto que examinamos parece poco apto para expresar las aspiraciones de las capas subordinadas a la emancipación social. Estas capas, o los movimientos sociales con raíces en el pueblo, no figuran en un lugar prominente en diversas enumeraciones de los componentes de una "sociedad civil" (Lauth/Merkel 1997, 17; Costa 1997, 207). Fuera del mencionar obligatorio de las ONGs, no hay criterios claros acerca de qué tipo de asociaciones deberían incluirse o excluirse de la Sociedad Civil. Cuando pasó la coyuntura del enfrentamiento de grupos que aspiraban a la autonomía frente a un Estado represor, el concepto pareció perder sus contornos - y se prestó a llenarlo con muy distintos tipos de filosofía social.

Hay poderosas razones para cuestionar el valor analítico del concepto de la Sociedad Civil en las Ciencias Sociales. Tal vez se justifica la recomendación de no usar el término en debates científicos que aspiran superar la fraseología política común y corriente. En la mayoría de los casos, es perfectamente posible referirse a hechos y procesos sociales concretos, renunciando al empleo de una noción general que cada cual interpreta según su gusto. Pero también es cierto que hasta hoy día la consigna de la "Sociedad Civil" puede vincularse con las luchas de los oprimidos y explotados, como demuestran las declaraciones del movimiento zapatista en México. No se trata de censurar el empleo de conceptos que tienen su función específica en confrontaciones concretas, pero nos parece indispensable realizar el esfuerzo de entender el contexto en el cual surgen y se modifican los contenidos de los conceptos políticos. Solamente en el marco de reflexiones de este tipo se reduce el peligro que una consigna de emancipación se convierta en un elemento de la ideología dominante.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Participación del Valle en el PND es "una tomadura de pelo": Alexander López


El senador del Polo Democrático Alternativo, Alexander López Maya calificó como una “tomada de pelo” el hecho de que ni el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas ni el director de Planeación Nacional, Simón Gaviria, hayan dado las cifras de cuántos recursos le corresponden al Valle del Cauca en el cálculo regionalizado del  Plan Nacional de Desarrollo (PND).
“No hay cifras de cuánto le va a tocar al Valle en el PND, ellos vinieron a tomarnos el pelo, así como lo hicieron hace cuatro años cuando nos aprobaron 24 billones de pesos en el Plan y solo nos enviaron 16 billones, golpeando duro a nuestra región que en los últimos cuatro años  le aporto a la Nación 42 billones de pesos”, afirmó el congresista del Polo.
“El Valle del Cauca tiene índices de miseria y pobreza muy altos, tiene a tres ciudades Cali, Buenaventura y Palmira como las más violentas del país, se incrementó en un 14,3% el desplazamiento producto de la violencia. A Cali llegaron el año pasado 45 mil personas desplazadas, tenemos a más de 250 mil niños sin cobertura educativa en nuestro departamento, por todo este panorama, exigimos que se aumenten los recursos para el Valle en el Plan Nacional de Desarrollo y solicitamos señor Ministro y Director de Planeación una reunión urgente para definir cuál sería ese presupuesto para nuestro departamento antes de darse aprobación en primer debate del Plan”, sostuvo López Maya en el foro realizado por las Comisiones Terceras de Cámara y Senado en la ciudad de Cali.

Otra de las solicitudes que hizo el senador López Maya al Director de Planeación Nacional es la creación de un capítulo especial para Buenaventura teniendo en cuenta que es la ciudad que recibe mayor número de desplazados del litoral Pacífico, además de los problemas de violencia generados por el narcotráfico y grupos armados al margen de la Ley, y el olvido inveterado del Estado que tienen a este Distrito con problemas sociales muy graves como el desabastecimiento de agua potable.

El congresista del Polo cuestionó la decisión del titular de Planeación Nacional, Simón Gaviria de mantener los artículos 190 al 206 en el Plan por cuanto los mismos van a liquidar de manera directa a las licoreras que tienen algunos departamentos como el caso del Valle, porque reducen los impuestos para el licor extranjero e incrementan los impuestos para el nacional, poniéndolas en desventaja y llevándolas a la quiebra lo que a su vez golpearan los recursos de la salud y la educación de las entidades territoriales.

lunes, 16 de marzo de 2015

NO EXISTEN EN EL CONCEJO DE CALI UNA BANCADA QUE DEFIENDA LA POLITICA PÚBLICA DE MUJERES: PATRICIA MOLINA BELTRAN




En debate de control político realizado el día jueves 12 de marzo del 2015, la concejal del Polo  Democrático Alternativo la Concejal Patricia Molina Beltran considero que este tipo  de debates  poco o nada  contribuyen  realmente a que  se fortalezcan  la implementación  de la política pública  para  la mujer…
Son debates por cumplir  con las mujeres  que están esperando reales  cambios, decir que se está  evaluando la implementación  de la política pública  es engañar a la gente….a las mujeres que trabajan  con perspectiva de género, que defienden  esta política  pública  en los territorios
…en este concejo no existe  una  bancada de mujeres
….jamás nos reunimos a decidir,  a tomar posiciones sobre políticas de arrasamiento  de la población  caleña en especial de la mujer
…el arrasamiento  de los  territorios, el despojo de los territorios, el desplazamiento forzado….las  víctimas  de la política del estado
La  planificación  del sistema urbano  con perspectiva de género…la implementación  del sistema  urbano y del rural….  Tiene en cuenta la  perspectiva de  género  y ninguna de las mujeres  que está en el concejo, salvo mi responsabilidad  como Polo Democrático Alternativo exigen que se cumpla,  las mujeres de aquí votan  en favor  de estas políticas arrasadoras  …jamás  están en línea con  este propósito  con este propósito   de la política para la mujer  en Cali.
No es posible  que las mujeres de este concejo  se hagan  la de la vista  gorda, frente a  cosas que  ocurre aquí donde  la principal víctima  es la mujer.
Ejemplos de esto:  despojo renovación urbana  en San Pascual… viviendas de más de 100 años, donde la gente  es despojada  de lo único que tienen  y lo  que  encuentra  en la mayoría de propietarios  señoras  que  ni siquiera  tienen  una pensión   y viven del arrendamiento de una o dos piezas
El concejo ha acolitado  el despojo, el desplazamiento  forzado de toda la población de San Pascual, so pretexto  de la renovación urbana, que decide la  política pública  en las páginas 75 y 76…” que buscaremos  la protección  de las mujeres  y que haremos  la planificación  del territorio, con perspectiva de género”, jamás aquí  se hace  aquí le importa un pepino a nadie  esto.
Otro ejemplo es el desplazamiento  de los habitantes del  Jarillon  sin que se respeten   sus derechos….y quien lidera  ese despojo, Rodrigo Guerrero a la cabeza, la subsecretaria de Gobierno, Laura Lugo cuota de Noralba García y todas las inspectoras de ahí hacia abajo
…y si  usted va al jarillon  que encuentra? Mayoritariamente  familias  donde la cabeza de hogar son las mujeres que han construido en 30-40 años una estabilidad  para sus familias  que no tienen una pensión, que no tienen ingresos, excepto lo que han forjado  en ese territorio ….y no solo se les está despojando  de una vivienda sino  de su medio de  subsistencia.
Otro ejemplo , los desalojados  de los 5 asentamientos durante el gobierno de  Jorge Iván Ospina, con la promesa  que en pocos meses   entregarles  viviendas   en Potrero Grande  que están allá tirados  afuera de las casas  en unos plásticos , son 56 familias que andan  como parias  donde no se encuentran sino niños, niñas, mujeres, mujeres que en ese andar  de parque en parque  están expuestas a violaciones , a una cantidad de cosas  terribles  y eso le importa a este concejo?


….y si este concejo  tuviera  mayorías en favor  de los derechos  de la gente es mucho lo que haría, porque  ilegitimaría las decisiones  tomadas de un alcalde  antisocial  como Rodrigo Guerrero 

viernes, 13 de marzo de 2015

A 25 años del proceso de negociación y desmovilización armada del M-19: Patricia Molina Beltran


Por Patricia Molina Beltran


Concejala de Cali


Polo Democratico Alternativo


El 9 de marzo se conmemoró los 25 años del proceso de negociación y desmovilización armada del M19.


Dicho movimiento silenció las armas para que abrieran los escenarios donde se escuchara la voz del pueblo, escenarios de reactivación de la democracia, al principio fue la expresión ciudadana en las calles, en las mesas de dialogo, luego en la búsqueda de escenarios de definición política a través de la séptima papeleta y finalmente la concreción de todo este movimiento en la Constitución de 1991, hoy duramente reformada.


Durante estos 25 años, sigue firme la decisión de apostarle a la solución de los conflictos por la vía democrática, Gracias por el positivo papel que jugaron para demostrar que Colombia podía transformarse por el camino de la Democracia. Por enseñarnos a tener firmeza en nuestras convicciones así el escenario se muestre profundamente violento y árido como fue el manejo y la superación del asesinato del Comandante Carlos Pizarro.


Contrasta esta actitud con los recientes escándalos de corrupción en la Corte Constitucional, institución salvaguarda de la Carta Magna y reserva moral de la Republica y con el tan cacareado y repetido suceso de algunos personajes de las clases pudientes “Ud. no sabe quién soy yo”.
Falta grandeza en algunos dirigentes políticos para apostarle a la Paz, a la democracia, a la inclusión, pero el ejemplo del M19 anima a seguir batallando por estas banderas.
La comunidad Caleña y el Concejo de Cali no fueron ajenos a ese evento y dos días después, el 11 de marzo de 1990, fue elegido el primer Concejal de Cali proveniente de las filas del M19, Luis Jaime Perea.
Esperamos que la conmemoración de estos 25 años, sirva para abrir un debate ciudadano sobre el papel que debemos jugar en los años que se avecinan, para tramitar los conflictos sin usar las armas, la arbitrariedad, la imposición y el abuso de las “mayorías”, para diseñar políticas públicas que coadyuven a superar el conflicto y que contribuyan a crear un escenario de credibilidad y participación ciudadana al proceso que se adelanta con las FARC.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Polo Democrático acompaña luchas sociales permanentemente: Concejal Patricia Molina















Ante un articulo de prensa publicado en el periódico El País, en el que se pone en tela de juicio la presencia del Polo Democrático en el sector del Jarillon, donde las comunidades residentes ahí están siendo victimas de desalojo por parte del gobierno de Rodrigo Guerrero Velasco, Patricia Molina respondió a dicho medio que como concejal "No es un favor con la comunidad, es la obligación de defender los derechos humanos de la gente y cumpliendo mi función tengo que controlar todas las acciones del Ejecutivo[...]". "[...] En el Polo toda la vida hemos acompañado las luchas sociales y comunitarias en defensa de derechos y en eso tenemos mucho qué mostrar[...]".
"[...]Oportunismo el de otros partidos que cuando votan, lo hacen en contra del pueblo y luego van y se hacen los salvadores; nosotros hemos votado en contra de los proyectos de Rodrigo Guerrero, desde que presentó el Plan de Desarrollo en el 2012 hemos dicho lo mismo frente al jarillón", señaló la concejal


tomado de: http://patriciamolina.org/index.php/noticias/noticias/425-polo-democratico-acompana-luchas-sociales-permanentemente-concejal-patricia-molina

sábado, 7 de marzo de 2015

A LAS MUJERES* MARIA CANO

A LAS MUJERES*
MARIA   CANO

Pronto hará cuarenta años que fui traída por las masas trabajadoras del país en cuya amable compañía estuve mientras se consideró que podría serles de alguna utilidad. Y fui a confundirme con la gran marea popular -desde mi modesta posición de escritora de periódicos y revistas-, porque tenía la convicción entonces, como la tengo ahora, de las razones justas que impulsaban al pueblo trabajador a luchar por sus legítimos e intereses, y de la necesidad que tenía y tiene todavía la Nación de una nueva fuerza social que, unida y poderosa, la redima de la miseria y la ignorancia. Agitadora de las ideas comunes a toda noble aspiración de la gente que trabaja, clamé con mi voz encendida de fervor fraternal por la unidad de las masas en sus organizaciones y en sus luchas. Hice mi primera gira por la región minera de Segovia, en Antioquia, y después recorrí como una bandera todo el país. Desde Buenaventura, en el mar del Pacífico, hasta Santa Marta en el mar del Atlántico, mi voz de mujer estimulo las multitudes. Porque fueron multitudes como grandes ríos las que afluyeron a los teatros y plazas públicas a oír el mensaje de lucha que les llevaba. Extraño pero más interesante, el hecho de que fuera una mujer la que sembrara esa llama de inquietud revolucionaria por los caminos de la patria. Extraño pero lógico porque ya la mujer no estaba solamente en la casa, en el pequeño taller y en el campo de cultivo, sino también en las grandes fábricas, en el amplio comercio, en oficinas e instituciones. ¿No es lógico igualmente que la mujer esté, con los mismos derechos del hombre, en todos los frentes de la actividad económica, social y política de la, nación? Desde luego, era más estrecho el tiempo en que yo actué como agitadora de ideas por medio de mi palabra y mis escritos. No existían ciertas libertades y derechos que ahora se reconocen en la mujer. Pero entonces como ahora, lo esencial era y sigue siendo movilizar a la gente; despertarla del marasmo; alinearla y poner en sus manos las banderas de sus tareas concretas. ¡Y que las mujeres ocupen su lugar! En esta fecha, 8 de marzo de 1960, en que conmemoráis el Día Internacional de la Mujer, aceptad este mensaje de quien llevó por un tiempo en sus manos esa llama de inquietud que ahora desea ver en las vuestras


* Tomado de: Iván Marín, María Cano en el amanecer de lo clase obrera, Bogotá, Instituto María Cano, ISMAC. 1985.

viernes, 6 de marzo de 2015

GERENTE DE EMCALI EICE ESP OSCAR PARDO RESPONSABLE DE PROBLEMAS EN LA PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS DE TELECOMUNICACIONES

Es inaceptable que el Gerente General Oscar Pardo y la Junta Directiva de EMCALI EICE ESP desde que se posesionaron tengan como único propósito privilegiar las inversiones que requiere la élite empresarial que representa el Alcalde de Cali Rodrigo Guerrero, y no realicen las compras de los insumos que se requieren para que los trabajadores puedan prestar los servicios de telecomunicaciones en óptimas condiciones.
Una prueba de eso es que en la unidad estratégica del negocio de telecomunicaciones en este momento no existen los modem que se requieren, para realizar oportunamente las instalaciones a los usuarios que han solicitado los servicios a la empresa, y lo peor es que no hay ningún interés por parte del Gerente Pardo en resolver estos problemas que afectan el desempeño operativo de EMCALI EICE ESP.
Por el contrario ha impuesto decisiones administrativas para favorecer a personas cercanas a él, es el caso del Modelo de Abastecimiento Estratégico (MAE), que solamente sirvió para ayudar a su amiga Gloria Astrid Álvarez, pero ha incrementado los problemas que ya existían en relación con la compra de suministros que se requieren en la parte operativa de la empresa.
Esta mala gestión ha generado que en el momento existan 3056 instalaciones pendientes de realizar, además 854 se encuentran en trámite para un total 3910, se trata de una grave situación que está siendo provocada intencionalmente por el Gerente Pardo para afectar los indicadores de gestión y financieros de la unidad estratégica del negocio de telecomunicaciones, para justificar la imposición de propuestas de privatización.
SINTRAEMCALI rechaza que el Gerente Pardo continúe imponiendo una mala gestión en EMCALI ECIE ESP que afecta de manera considerable los procesos operativos de la empresa, generando que los usuarios tengan que soportar largas esperas, en momentos en que la competencia de las multinaciones CLARO y MOVISTAR es voraz. Exigimos de manera inmediata solución a esta grave problemática para garantizar un adecuado servicio a nuestros usuarios, los trabajadores ratificamos nuestra disposición a sacar la empresa de la grave crisis en que la ha sumergido la actual administración.
¡NO MÁS MALA GESTIÓN DEL GERENTE OSCAR PARDO!
JUNTA DIRECTIVA DE SINTRAEMCALI
Jorge Iván Vélez
Presidente
Comisión de Telecomunicaciones
Carlos Arbey Rodríguez – Elías Rengifo.
COMUNICADO 
Santiago de Cali, marzo 4 2014 de 2015.

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